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Historia del futbolín y su inventor

historia del futbolin

Todos conocemos o hemos jugado alguna vez en un futbolín. Este popular juego de mesa es, hoy por hoy, uno de los más internacionales y ha sobrevivido a la revolución electrónica con todo éxito, conviviendo sin complejos con los videojuegos, Smartphones, ordenadores, el Internet y las redes sociales.

Pero ¿Sabes quién fue la menta genial que lo inventó? De seguro te va a sorprender la historia de su creador y de cómo ha llegado a ser incluso un deporte federado y practicado a nivel mundial.

Quién fue el verdadero padre del futbolín

DON ALEJANDRO FINISTERRE INVENTOR DEL FUTBOLIN
DON ALEJANDRO FINISTERRE

Aunque la primera patente solicitada haya estado a nombre de Harold Searler Thorton y se haya registrado en 1922 en Gran Bretaña, el auténtico creador del futbolín fue el español Alejandro “Finisterre”, pseudónimo de Alejandro Campos Ramírez nacido en el año 1919 en la población de Finisterre (Galicia) de dónde nace su apodo.

Campos estudiaba en Madrid a comienzos de la guerra civil española el 18 de julio de 1936, siendo sepultado por la explosión de una bomba en noviembre de ese año durante el asedio de la ciudad, sufriendo heridas graves y permaneciendo bajo los escombros durante un largo tiempo.

Para su recuperación, fue trasladado al hotel Colonia Puig que había sido habilitado como hospital y albergue improvisado para recibir a los niños afectados por el conflicto bélico.

Allí, los niños estudiaban y pasaban sus ratos de ocio jugando fútbol en los terrenos del hotel Marcet, que quedaba cruzando la calle. Pero algunos niños mutilados o en recuperación no podían participar.

Así que Finisterre, quién estaba cojo aún, combinó su pasión por el tenis de mesa con las ganas de jugar al futbol para idear y dibujar algunos planos del primer futbolín moderno. Francisco Javier Altuna, un carpintero vasco, fue el encargado de llevar a la realidad la primera mesa en Olessa de Montserrat.

historia del futbolin

La primera patente de Alejandro se registraría en 1937, pero ya desde al año anterior el juego estaba en uso. Debido a disputas intestinas dentro de la República, muchos de los amigos del inventor tuvieron que exiliarse, y uno de ellos logró escapar a Francia, donde comenzó a fabricar futbolines sin el conocimiento de Alejandro.

No fue sino hasta l948 cuando Finisterre, como tantos otros republicanos, logra refugiarse en París, donde descubre que el futbolín ha alcanzado gran popularidad. Así es que decide iniciar una guerra de patentes para recuperar los derechos de su invento. Pero en España el futbolín había alcanzado aún mayor popularidad, llegando a fundarse el Club Futbolín Barcelona bajo el gobierno de Franco.

Incluso se llegó a editar el manual “Enseñanza del futbolín”, donde se recopilaban las jugadas de los primeros campeones y recoge consejos para aquellos que desean aprender a jugarlo. En febrero de 1951 se disputa la final del primer campeonato español de futbolín, donde se enfrentan el Club Futbolín Barcelona con el Club Futbolín Valencia en el local de Billares Colón en la capital valenciana.

La primera fábrica de futbolines de América

En 1952, Finisterre decide exiliarse en Guatemala dado que era uno de los pocos países donde se reconocía la República Española. Allí funda la fábrica de juguetes Campos Ramírez Hermanos, donde se comienzan a elaborar los primeros “futillos” o “futbol de mesa”. El juego tubo tanto impacto que incluso Campos pudo marcarle algunos goles al mismísimo Che Guevara, quién estaba de visita en el país con su esposa.

Mientras tanto, en España, el futbolín sigue en ascenso; iniciándose los primeros salones donde se podía ir a jugar pagando algunas monedas. Por otro lado, en 1954, el coronel Carlos Castillos Armas invade Guatemala con la ayudad de Estados Unidos y corta todo tipo de relaciones con el gobierno republicano hispano y establece diplomacia con el General Franco.

Así que Luis Mariña Sotero, secretario de la embajada franquista en Guatemala, orquesta el secuestro de Finisterre en 1956, por lo que el inventor debe refugiarse en México junto a sus hermanos, dejando todos sus bienes atrás. A partir de entonces se dedica a la edición literaria, cerrando definitivamente el capítulo de su vida junto a su más famosa creación: el futbolín.

Debido a que Campos Ramírez nunca pudo volver a España a tiempo para renovar su patente, el invento quedó a merced de todos aquellos que quisieran fabricarlo, lo que fue un duro golpe para Alejandro, pero sin duda alguna favorecería su expansión mundial.

El futbolín conquista España y el mundo

En la décadas siguientes  el futbolín comienza a federarse en numerosos países y la reglamentación oficial del juego comienza a estandarizarse, permitiendo la creación de la Federación Internacional de Fútbol de Mesa (o  International Table-Soccer Federation) el 16 de agosto de 2002, con la participación de China, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido y los E.E.U.U.

En la actualidad están activas más de 44 federaciones o asociaciones nacionales con el fin de fomentar la práctica de esta actividad y organizar torneos competitivos.

En 2007 nace la Asociación Española de Futbolín (FEFM), pero no sería registrada legalmente sino hasta el 17 de septiembre de 2008, siendo avalada por la ITSF. La actual Federación Española de Futbolín fue aprobada por el estado en 2012.

Campeonatos internacionales de futbolín

Cada año se organiza el Mundial de Naciones, donde se enfrentan las mejores selecciones del mundo y también se celebra el torneo conocido como “La Champions” donde participan los mejores jugadores del globo por el título de “Campeón de Campeones”.